Cogollo de cannabis Bubblegum Regular en floración.

Cómo cultivar la variedad Bubblegum Regular

Bubblegum Regular es una semilla regular de dominancia índica ligera (60% índica / 40% sativa) que preserva la Bubblegum original, una leyenda de los años 90. Alcanza un THC medio, del 15 al 20%, con un CBD bajo, un sabor a chicle, bayas, dulce y tropical, y un efecto creativo, feliz y relajado. Es una planta de porte medio, de unos 150 cm, que florece rapidísimo, en 6 a 8 semanas, y da cosechas generosas.

Tiene dos grandes señas. Primera: es una semilla regular de una genética premiada de leyenda, la elección de los criadores que quieren preservar y cruzar la Bubblegum original. Segunda: su icónico sabor a chicle y su floración extremadamente rápida. Esta guía se centra en eso: en cómo cultivar una regular, identificar el sexo y aprovechar su legendaria genética.

Un clásico premiado: la Bubblegum original

Aquí está lo que más la distingue. La Bubblegum se cultivó por primera vez en el icónico Barrio Rojo de Ámsterdam a principios de los años 90, y desde entonces se ha convertido en una leyenda. Su icónico sabor dulce con un toque picante le valió un palmarés de altura: segundo puesto en dos categorías de la High Times Cannabis Cup de 1995 y primer puesto en la Spannabis Cannabis Champions Cup de 2005.

Bubblegum Regular preserva esa genética original en su forma más pura, refinada por criadores europeos. No en vano es la madre de toda una familia de híbridos famosos, como la Bubblegum Haze, la Bubblegum Cookies o la Bubblegum Sherb. Cultivarla es cultivar un pedazo de la historia del cannabis.

Semillas regulares: la elección de los criadores

A diferencia de las feminizadas, una semilla regular da plantas macho y hembra, tal como salen en la naturaleza. Puede parecer un inconveniente, pero es justo lo que buscan los criadores: las plantas macho aportan el polen para hacer cruces, crear nuevas variedades y producir tus propias semillas.

En una genética de leyenda y premiada como la Bubblegum original, ese formato cobra todo el sentido: te permite seleccionar y conservar tu propio fenotipo, criar con él y preservar un linaje que ha dado lugar a decenas de híbridos. Si solo buscas cogollos, tendrás que identificar el sexo y quedarte con las hembras; si quieres criar, es la base perfecta. Por eso es una variedad pensada para quien ya tiene algo de experiencia.

Cómo identificar el sexo de las plantas

Al ser regular, el paso clave es identificar el sexo antes de la floración, sobre todo si tu objetivo son los cogollos. Las plantas muestran su sexo al empezar a florecer, en los nudos, donde se une la rama al tallo: las hembras sacan pistilos, unos pelillos blancos, y los machos, unos pequeños sacos redondeados de polen.

Si no vas a criar, separa las plantas macho antes de que abran esos sacos, para que no polinicen a las hembras y estas produzcan cogollos sin semillas. Si quieres hacer tus propios cruces o preservar el linaje Bubblegum, deja que un macho seleccionado polinice a la hembra elegida. Esa flexibilidad es la gran ventaja de una semilla regular.

Sabor a chicle y floración rápida

Su otra gran seña es ese sabor que le da nombre: un aroma dulce a chicle, con notas a bayas y un fondo afrutado y tropical, más ese característico toque picante de la Bubblegum original. Es un perfil goloso, icónico y muy reconocible, apoyado en terpenos como el linalool y el mirceno.

Y a ese sabor suma una ventaja poco común: una floración rapidísima, de solo 6 a 8 semanas, de las más cortas que existen en una fotoperiódica. Eso la hace muy ágil de cultivar y permite cosechar pronto, ya en septiembre en exterior, esquivando las lluvias del otoño.

Sabor y efecto: chicle dulce y equilibrio versátil

El sabor combina el chicle dulce con las bayas y un fondo afrutado y tropical, rematado por ese toque picante tan suyo. Es goloso y complejo, y gana matices con un buen curado en botes de cristal.

El efecto es equilibrado y versátil. Con un THC medio, del 15 al 20%, arranca con un subidón eufórico y claro que despierta la creatividad y la sociabilidad, herencia de su lado sativa, y se asienta en una relajación corporal suave de su lado índica, sin sedación pesada. Sirve tanto de día como de tarde, para calma e inspiración a partes iguales.

Germinación y fase vegetativa

Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.

En vegetativo crece vigorosa y equilibrada. Es buen momento para trabajarla con topping o LST y preparar una buena base de ramas, y también para ir observando los nudos de cara a identificar el sexo en cuanto empiece a mostrarlo. Al ser de floración tan rápida, conviene no alargar en exceso el vegetativo.

CaracterísticaDato de Bubblegum Regular
Tipo de semillaRegular (macho y hembra)
Genética60% índica / 40% sativa
LinajeOriginal Bubblegum × Secret Hybrid
THC / CBD15–20% (medio) / 0,2%
TerpenosMirceno, cariofileno, humuleno, linalool
SaboresChicle, bayas, dulce, tropical
EfectosCreativo, feliz, relajado
Floración6–8 semanas (muy rápida)
Altura~150 cm
Rendimiento350–450 g/m² interior · 450–650 g/planta exterior
Clima / CosechaTemplado / septiembre
DificultadMedia, para cultivadores con algo de experiencia

Cómo cultivar Bubblegum Regular en interior

En interior rinde de 350 a 450 g/m², con cogollos resinosos y muy sabrosos. Su porte de unos 150 cm es manejable, así que se controla bien en la mayoría de armarios.

El método SCROG le va de maravilla para igualar el dosel y aprovechar la luz. Con 18 horas de luz en vegetativo, el cambio a 12/12 para florecer, una temperatura de 20 a 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración, sacas su mejor versión. Y con su floración de solo 6 a 8 semanas, la cosecha llega muy pronto. El filtro de carbono es recomendable por su aroma dulce.

Cómo cultivar Bubblegum Regular en exterior

Al aire libre da cosechas de 450 a 650 gramos por planta, y con una ventaja clara: cosecha ya en septiembre, gracias a su floración rápida, lo que la aleja de las lluvias del otoño. Le va el clima templado y mediterráneo.

Conviene una maceta amplia, buen sol y algún tutor para sostener sus ramas cargadas de cogollos. Vigila la humedad en la recta final del ciclo, y planifica bien su ubicación por su aroma dulce, aunque es menos delator que el de otras variedades.

¿Qué altura alcanza Bubblegum Regular?

Ronda los 150 cm, una altura media y manejable, con una estructura equilibrada. Es cómoda para interiores que no sean muy bajos y para quien quiere una buena cosecha sin una planta enorme.

Al ser fotoperiódica, admite bien las técnicas de control: un topping temprano, LST o SCROG reparten la energía entre varias ramas y ayudan a sacar más partido a sus cogollos. Eso sí, con su floración tan rápida conviene aplicar estas técnicas pronto, en vegetativo, para que le dé tiempo a recuperarse.

Floración y abonado

La floración dura de 6 a 8 semanas, una de las más cortas que encontrarás en una fotoperiódica, lo que la hace especialmente ágil y agradecida. En ese tramo la planta forma cogollos resinosos y sabrosos, con ese aroma a chicle que se intensifica.

En abonado, nitrógeno alto en vegetativo y giro al fósforo y potasio en floración para engordar los cogollos. Como su floración es tan corta, ajusta bien las dosis para no llegar tarde con los nutrientes. Las últimas semanas, solo agua para limpiar sabores y realzar su dulzor.

Plagas, enfermedades y control de olores

Es una planta robusta y resistente, con una genética estable y refinada durante décadas, lo que la hace agradecida. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem en vegetativo y trampas cromáticas.

Vigila la humedad al final para evitar el moho en los cogollos. Su aroma dulce es notable en floración, así que el filtro de carbono es recomendable en interior si buscas discreción.

Cosecha, secado y curado

Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos con algún ámbar. En una híbrida como esta, cosechar en ese punto mantiene el equilibrio entre su chispa cerebral y su relax de cuerpo.

Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es el que termina de sacar ese icónico sabor a chicle y suaviza el humo.

Esquejes, madres y cruces

Al ser fotoperiódica, puedes clonar tu mejor hembra y conservarla como planta madre, algo muy valioso en una genética de leyenda como la Bubblegum para no perder un fenotipo que te haya gustado.

Corta un esqueje de 10 a 15 cm de una rama lateral, sella en bisel bajo un nudo, moja en hormona de enraizamiento y planta en lana de roca húmeda entre 22 y 25 °C bajo cúpula. En una o dos semanas enraíza. Y si te animas a criar, guarda el polen de un macho seleccionado para hacer tus propios cruces y preservar el linaje Bubblegum: esa es la gran gracia de una variedad regular tan histórica.

Sala de cultivo interior con plantas de cannabis Bubblegum Regular en macetas, crecimiento uniforme y bajo condiciones controladas de iluminación y ventilación.

¿Merece la pena cultivar Bubblegum Regular?

Si eres criador o cultivador con algo de experiencia y quieres una genética de leyenda, premiada y estable, es una elección muy especial. Reúne la Bubblegum original de los años 90, un palmarés de copas, un icónico sabor a chicle, una floración rapidísima y un formato regular ideal para preservar y cruzar. Está entre las semillas regulares más históricas del catálogo.

Sus dos cosas a tener en cuenta son el trabajo extra de identificar el sexo y que es más para quien disfruta criando, propios de una regular. Justo por eso es una variedad para quien quiere algo más que cogollos. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de Bubblegum Regular.

Preguntas frecuentes sobre la Bubblegum Regular

¿Qué diferencia hay entre una semilla regular y una feminizada?

Una semilla regular, como esta, da plantas macho y hembra, tal como en la naturaleza; una feminizada da casi siempre plantas hembra. Las regulares son la elección de los criadores porque los machos aportan el polen para hacer cruces y producir semillas, y permiten preservar un linaje de leyenda como el de la Bubblegum original seleccionando tu propio fenotipo.

¿Cómo sé si mi planta es macho o hembra?

Fíjate en los nudos, donde se une la rama al tallo, al empezar la floración: las hembras sacan pistilos, unos pelillos blancos, y los machos, unos pequeños sacos de polen. Si solo quieres cogollos, separa las plantas macho antes de que abran esos sacos para que no polinicen a las hembras.

¿Cuánto tarda en florecer la Bubblegum Regular?

Muy poco: de 6 a 8 semanas, una de las floraciones más cortas que existen en una variedad fotoperiódica. Esa rapidez la hace muy ágil de cultivar y, en exterior, permite cosechar ya en septiembre, esquivando las lluvias del otoño. Es una de sus grandes ventajas.

¿A qué sabe la Bubblegum Regular?

A chicle dulce, con notas a bayas y un fondo afrutado y tropical, más ese característico toque picante de la Bubblegum original. Es un perfil goloso, icónico y muy reconocible, apoyado en terpenos como el linalool. Un buen curado en botes de cristal termina de realzar ese dulzor.

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