Utiliza materiales limpios
Utiliza materiales limpios y agua purificada o embotellada a temperatura ambiente. Esto ayuda a proteger las raíces pivotantes jóvenes de la contaminación.
Una guía práctica para dar a cada semilla el mejor comienzo
Todo cultivo comienza con una semilla. Proporciona el equilibrio adecuado de humedad, calor, oscuridad y oxígeno, y crearás las condiciones que necesita para activarse y germinar.
Antes de empezar
Los pequeños hábitos marcan la mayor diferencia entre una semilla que se abre y otra que no.
Utiliza materiales limpios y agua purificada o embotellada a temperatura ambiente. Esto ayuda a proteger las raíces pivotantes jóvenes de la contaminación.
Procura mantener una temperatura de 21-26 °C / 70-79 °F. Las temperaturas bajas pueden ralentizar la germinación, mientras que el calor excesivo puede dañar tanto la semilla como la raíz pivotante emergente.
Cuando las revises o manipules, limita la exposición a la luz a un máximo de 30 segundos.
Las servilletas de papel o el medio de cultivo deben permanecer húmedos, pero nunca empapados ni secos.
Las semillas necesitan oxígeno. Evita el agua estancada y los entornos de germinación excesivamente saturados.
Utiliza pinzas limpias para mover las semillas y las raíces pivotantes sin apretarlas ni tocarlas innecesariamente.
Una habitación cálida suele ser suficiente. Evita colocar el recipiente de germinación directamente sobre una manta térmica.
Desde el primer día, haz fotos claras o vídeos cortos del proceso de germinación y de las semillas que no germinen. Esto te ayudará a realizar un seguimiento del progreso y proporcionará a nuestro Equipo de Producto la información necesaria para ofrecerte asesoramiento personalizado.
Cuatro métodos de germinación aprobados
Escoge el que mejor se adapte a tu espacio y tus materiales. Los cuatro están cubiertos por nuestra garantía de germinación.
Este método te permite controlar de cerca la humedad, la oscuridad y la temperatura. Además, podrás comprobar fácilmente cómo avanza la germinación.
Las servilletas de papel suele ser más fácil de usar que los discos de algodón. Las raíces recién germinadas pueden engancharse en las fibras del algodón, mientras que el papel permite trasladarlas al sustrato con menos riesgo. Los platos opacos de porcelana o los recipientes opacos con tapa también protegen mejor las semillas de la luz que el cartón, el papel o el plástico fino y translúcido.
Humedece una servilleta de papel con agua a temperatura ambiente.
Retira el exceso de agua con cuidado. El papel debe estar húmedo, pero no gotear al levantarlo.
Coloca una servilleta de papel sobre el plato y pon las semillas dejando unos 2 cm de separación entre ellas.
Cubre las semillas con otra servilleta de papel y pulverízala ligeramente con agua.
Cubre todo con el segundo plato o con una tapa.
Déjalo en un lugar cálido y oscuro, a una temperatura de entre 21 y 26 °C.
Revísalo cada 12 horas. Si el papel empieza a secarse, pulveriza un poco de agua a temperatura ambiente.
Planta la semilla a una profundidad de entre 1 y 2 cm, con la raíz hacia abajo y la cáscara hacia arriba.
Llena un vaso limpio con agua purificada o embotellada a temperatura ambiente.
Introduce las semillas con cuidado y deja el vaso en un lugar cálido y oscuro.
Comprueba cada 12 horas si han empezado a germinar.
Cuando la cáscara empiece a abrirse o aparezca una pequeña raíz, planta cada semilla a una profundidad de entre 1 y 2 cm, con la raíz hacia abajo y la cáscara hacia arriba.
Deja las semillas en remojo entre 24 y 48 horas. Si alguna todavía no se ha abierto, pásala a servilletas de papel o a otro medio de germinación aceptado. No la dejes en el vaso más de 72 horas. Mantenerlas sumergidas durante más tiempo reduce el oxígeno y aumenta el riesgo de daños o pudrición.
¿La semilla sigue flotando? No significa que haya fallado. Una semilla dura, intacta y cerrada puede seguir germinando después de trasladarla a un entorno húmedo y con buena oxigenación.
Humedece una toallita de papel y retira todo el exceso de agua.
Coloca las semillas dentro de la servilleta de papel doblada.
Introduce el papel en una bolsa limpia con cierre hermético.
Deja una pequeña abertura para que circule el aire.
Mete la bolsa en un recipiente opaco o déjala en un armario o cajón completamente oscuro.
Elige un sustrato ligero, limpio y con buen drenaje.
Haz un agujero de entre 1 y 2 cm de profundidad.
Coloca una semilla en cada agujero y cúbrela con una capa fina de sustrato.
Humedece el sustrato poco a poco con un pulverizador. Demasiada agua puede empujar la semilla hacia el fondo de la maceta y dificultar que la plántula llegue a la superficie.
Mantén una temperatura estable y dale tiempo. Remover el sustrato o desenterrar la semilla repetidamente puede dañar los primeros brotes.
Ten en cuenta los tiempos de germinación
Cada semilla lleva su propio ritmo. Estos son los plazos habituales:
7
7 días: primera comprobación
14
14 días: plazo total con los métodos de germinación aceptados
20
20 días: si has plantado la semilla directamente en tierra
La paciencia da sus frutos. Una semilla que todavía está dura y cerrada puede necesitar más tiempo. No la descartes demasiado pronto. Si todavía tienes dudas, presiónala suavemente: si se mantiene firme, todavía es viable.
Nuestra garantía de germinación
Seleccionamos y analizamos cuidadosamente cada lote de semillas antes de enviarlo a nuestros clientes. Aunque la germinación depende de las condiciones ambientales y de cómo se manipulen las semillas, confiamos en nuestras genéticas y las respaldamos con una de las garantías de germinación más transparentes del sector.
Nuestro objetivo no es solo reemplazar semillas. Queremos ayudarte a germinar con éxito.
Qué cubre nuestra garantía de germinación:
Reemplazaremos las semillas que no germinen si has seguido uno de nuestros métodos de germinación aceptados y nos envías fotos o vídeos claros de las semillas y del proceso.
Después de 7 días de germinación, presiona suavemente la semilla entre dos dedos para comprobar su estado. La garantía se aplicará cuando:
Qué no cubre nuestra garantía:
Antes de solicitar la garantía de germinación
Estamos aquí para ayudarte
Si algo no va como debería, nuestro equipo de Producto está a solo un mensaje de distancia.
¿Aún tienes dudas?
Respuestas rápidas a las preguntas más habituales.
Presiona suavemente la semilla entre dos dedos, sin hacer demasiada fuerza. Si sigue dura, intacta y cerrada, todavía podría germinar. Vuelve a colocarla en un entorno con la temperatura, la humedad, la oscuridad y la circulación de aire adecuadas. Después, dale un poco más de tiempo.
Una semilla blanda o pastosa puede haber absorbido demasiada agua o haber empezado a deteriorarse. Comprueba si hay agua acumulada, si ha estado demasiado tiempo en remojo o si el sustrato está empapado.
Si la semilla estaba en una pastilla Jiffy, en tierra o en otro medio de germinación aceptado y has mantenido correctamente las condiciones, haz fotos o vídeos y contacta con nosotros. Nuestro equipo revisará el caso.
Cuando aparece una raíz sana y viable, la germinación ha terminado. Una raíz sana suele ser blanca o de color crema. A partir de ese momento, manipúlala con cuidado y asegúrate de que las condiciones de plantación sean adecuadas para que la nueva plántula siga desarrollándose.
La raíz puede sufrir daños después de salir. Las causas más habituales son el exceso de luz o humedad, el agua estancada, una manipulación inadecuada o el trasplante.
Actúa rápido, pero con cuidado: protégela de la luz, evita tocarla y colócala en un sustrato húmedo, pero no empapado.