Cómo cultivar la variedad Chemdog Auto
Chemdog Auto es una semilla autofloreciente de dominancia índica (60% índica / 40% sativa) que cruza la legendaria Chemdog con ruderalis. Alcanza un THC medio, del 18 al 20%, con un CBD bajo, un sabor intenso a diésel, terroso y skunk, y un efecto relajado, feliz y enfocado. Es una planta de porte medio, de unos 150 cm, que pasa de semilla a cosecha en solo 8 a 9 semanas y da cosechas generosas.
Su gran seña es puro Chemdog: ese aroma penetrante a diésel y gasolina que ha hecho legendaria a la genética original, ahora en un formato auto rápido y sencillo. Esta guía se centra en lo que la distingue: su sabor a combustible, su herencia de leyenda y su cultivo fácil y veloz.
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Chemdog Auto
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THC | 18% - 20% (Medio) |
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Tipo | Autofloreciente |
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Rendimiento | Medio |
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Fenotipo | 60% Indica / 40% Sativa |
Chemdog Diesel Auto
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THC | 17% - 21% (Medio) |
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Tipo | Autofloreciente |
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Rendimiento | Medio |
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Fenotipo | 55% Indica / 45% Sativa |
Genética y linaje: la leyenda Chemdog
Chemdog Auto lleva en su nombre a una de las genéticas más míticas del cannabis estadounidense. La Chemdog original es un cruce de OG Kush y Sour Diesel, y se considera una piedra angular de la que descienden muchas variedades famosas. De ahí saca su aroma a diésel penetrante y su potencia. El gen ruderalis le añade la autofloración: rapidez y sencillez, sin sacrificar ese sabor tan característico.
La encuentras entre las semillas autoflorecientes y las semillas índicas, y forma parte de las variedades Kush por su herencia OG. Comparte el aire diésel con otras del catálogo, como la Sour Diesel Auto y la OG Kush, ambas parientes cercanas, aunque su combinación de puro Chemdog en formato auto la hace única.
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Sabor a diésel: la esencia Chemdog
Aquí está lo que más la distingue. El sabor de Chemdog es inconfundible: un aroma potente a diésel y gasolina, con un fondo terroso y skunk, penetrante y persistente. No es un perfil dulce ni afrutado, sino intenso y con carácter, de los que gustan a los amantes del cannabis clásico.
Es justo lo que buscan quienes valoran una variedad de leyenda: esa esencia a combustible que ha marcado a toda una generación de genéticas. A ese sabor se suman unos cogollos densos y muy resinosos y un efecto relajante, así que es una elección redonda para el paladar Chemdog que además quiere la comodidad de una auto.
Semillas autoflorecientes: rápidas y sin complicaciones
Una semilla autofloreciente florece sola al cabo de unas semanas, sin que tengas que cambiar las horas de luz. Eso simplifica muchísimo el cultivo: no hay que gestionar el fotoperiodo, el ciclo es corto y la planta se mantiene manejable, ideal para quien empieza.
Además, todas las plantas florecen y dan cogollos, sin sorpresas. La contrapartida es que su ciclo es fijo y no se recupera de errores tan bien como una fotoperiódica, así que conviene tener el cultivo a punto desde el primer día. A cambio, ganas rapidez, discreción y la opción de varias cosechas al año.
Sabor y efecto: diésel intenso y relax índica
El sabor combina el diésel penetrante con notas terrosas y skunk, en ese perfil a combustible tan característico de la genética Chemdog. Es intenso, persistente y con carácter, y gana matices con un buen curado.
El efecto acompaña a su carácter índica. Con un THC medio, del 18 al 20%, ofrece un subidón profundo y calmante, que relaja el cuerpo y despeja la mente, dejando una sensación feliz y con cierto enfoque. Es un efecto sereno y terapéutico, muy apreciado para aliviar el estrés y desconectar, ideal para la tarde y la noche.
Germinación y primeros días
Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.
Con las autos, un consejo clave: planta directamente en su maceta definitiva para evitar el estrés de un trasplante, porque su ciclo es corto y no le sobra tiempo para recuperarse. Un sustrato aireado con perlita, turba o fibra de coco le va de maravilla para retener la humedad justa.
| Característica | Dato de Chemdog Auto |
|---|---|
| Tipo de semilla | Autofloreciente |
| Genética | 60% índica / 40% sativa |
| Linaje | Chemdog × Ruderalis |
| THC / CBD | 18–20% (medio) / 0,5% |
| Terpenos | Mirceno, humuleno, canfeno |
| Sabores | Diésel, terroso, skunk |
| Efectos | Relajado, feliz, enfocado |
| Ciclo (semilla a cosecha) | 8–9 semanas |
| Altura | ~150 cm |
| Rendimiento | 300–400 g/m² interior · 400–600 g/planta exterior |
| Clima / Cosecha | Cálido / toda la temporada |
| Dificultad | Fácil, apta para principiantes |
Cómo cultivar Chemdog Auto en interior
En interior rinde de 300 a 400 g/m², con cogollos densos y muy resinosos. Su porte de unos 150 cm es manejable, así que se controla bien en la mayoría de armarios.
Lo más cómodo es darle un fotoperiodo de 18 a 20 horas de luz durante todo el ciclo, ya que florece sola con la edad. Mantén una temperatura de 20 a 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración. Con las autos conviene un entrenamiento suave, un LST ligero, sin podas agresivas que la estresen. El filtro de carbono es imprescindible por su aroma a diésel, muy penetrante.
Cómo cultivar Chemdog Auto en exterior
Al aire libre da cosechas generosas, de 400 a 600 gramos por planta. Al ser autofloreciente, no depende de la estación: puedes cultivarla casi en cualquier momento de la temporada cálida e incluso encadenar varias cosechas a lo largo del año.
Le va el clima cálido y soleado, y una maceta amplia desde el inicio para no frenar su corto ciclo. Su tamaño contenido la hace discreta, pero su aroma a combustible es delator, así que el control de olores y una buena ubicación son importantes. Cuanto más sol directo reciba, mayor será la cosecha.
¿Qué altura alcanza Chemdog Auto?
Ronda los 150 cm, una altura media para una autofloreciente, con una estructura equilibrada gracias a su lado índica. Es cómoda para la mayoría de espacios, aunque conviene tenerla en cuenta si tu armario es bajo.
Con las autos, el control de altura se hace con mano suave: un LST ligero para abrir la planta y repartir la luz funciona muy bien, pero evita las podas agresivas, porque su ciclo corto no le da tiempo a recuperarse. Así aprovechas mejor su producción sin estresarla.
Floración y abonado
La floración llega sola, sin tocar las horas de luz, y el ciclo completo de semilla a cosecha ronda las 8 a 9 semanas, uno de sus grandes atractivos. En ese tramo la planta forma cogollos densos y resinosos, con ese aroma a diésel que se intensifica.
En abonado, con las autos conviene ir más suave que con una fotoperiódica: dosis moderadas de nitrógeno al principio y giro al fósforo y potasio en floración, sin sobrecargar. Un abono específico para autos ayuda. Las dos últimas semanas, solo agua para limpiar sabores.
Plagas, enfermedades y control de olores
Es una planta robusta y resistente, lo que la hace muy agradecida y fácil para quien empieza. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem al principio y trampas cromáticas.
Sus cogollos densos piden vigilar la humedad al final para evitar el moho. Su aroma a diésel es de los más penetrantes, así que el filtro de carbono es imprescindible en interior si buscas discreción.
Cosecha, secado y curado
Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos con algún ámbar. Para una índica como esta, algo de ámbar acentúa su lado relajante y profundo.
Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es clave en una Chemdog: es el que asienta y redondea ese intenso aroma a diésel y suaviza el humo.
Varias cosechas al año y extracciones
Al ser autofloreciente, su gran ventaja no es el esqueje, sino la rapidez: como florece sola en pocas semanas y no depende del fotoperiodo, puedes escalonar siembras y encadenar varias cosechas a lo largo del año, algo muy difícil con una fotoperiódica en exterior.
Y su resina abundante da mucho juego en extracciones: el recorte y los cogollos dan para hachís, bubble hash o rosin muy sabrosos, donde ese perfil a diésel y skunk se conserva con fuerza; los restos leñosos, al compost.

¿Merece la pena cultivar Chemdog Auto?
Si buscas el sabor clásico a diésel de una genética de leyenda, con la comodidad de una auto, es una elección muy atractiva. Reúne la herencia mítica de la Chemdog, un aroma a combustible potente, un efecto relajante y terapéutico, y un cultivo rápido, fácil y apto para principiantes. Está entre las semillas autoflorecientes con más carácter del catálogo.
Su único punto a tener en cuenta es su aroma a diésel, muy penetrante, que pide un buen control de olores en interior. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de Chemdog Auto.
Preguntas frecuentes sobre la Chemdog Auto
¿A qué sabe la Chemdog Auto?
A diésel y gasolina, con un fondo terroso y skunk, en ese perfil a combustible tan característico de la genética Chemdog. Es un sabor intenso, penetrante y con carácter, nada dulce, muy apreciado por los amantes del cannabis clásico. Un buen curado en botes de cristal termina de asentar y redondear ese aroma.
¿Qué efecto produce la Chemdog Auto?
Un efecto relajante y calmante, propio de su dominancia índica. Con un THC del 18 al 20%, ofrece un subidón profundo que relaja el cuerpo y despeja la mente, dejando una sensación feliz y con cierto enfoque. Es sereno y terapéutico, ideal para aliviar el estrés y desconectar por la tarde o la noche.
¿Cuánto tarda la Chemdog Auto de semilla a cosecha?
Alrededor de 8 a 9 semanas desde la germinación, ya que florece sola con la edad sin depender de las horas de luz. Esa rapidez es una de sus grandes ventajas: permite cosechas rápidas y, en exterior, encadenar varias a lo largo de la temporada cálida.
¿Es la Chemdog Auto apta para principiantes?
Sí, es una de las más cómodas para empezar: robusta, resistente y de ciclo corto, y al ser autofloreciente no hay que gestionar el fotoperiodo. Lo único a tener en cuenta es que su ciclo es fijo, así que conviene plantar directamente en la maceta definitiva y tener el cultivo a punto desde el primer día.


