San Fernando Valley Regular: poda en fase vegetativa.

Cómo cultivar la variedad San Fernando Valley Regular

San Fernando Valley Regular es una semilla regular mayormente índica (60% índica / 40% sativa), la versión regular del legendario SFV OG de California, nacida del cruce entre un progenitor OG y la San Fernando Valley. Tiene un THC alto, del 22 al 24%, con un sabor cítrico, terroso y dulce y un efecto potente, relajante y corporal. Es una planta de porte medio, de hasta 1,5 m, con una floración de 8 a 10 semanas.

Su gran seña es conservar la genética original de esta índica clásica, desarrollada en el Valle de San Fernando, con sus dos sexos, ideal para criar y seleccionar. Es potente, resinosa y de alto rendimiento, con ese efecto relajante tan característico de la familia OG Kush. Esta guía cubre su cultivo paso a paso.

El SFV OG de California en versión regular

Aquí está lo que más la distingue. San Fernando Valley Regular, también conocida como SFV OG, es una índica legendaria desarrollada en el Valle de San Fernando, en California, por criadores americanos. En su versión regular conserva la genética original de esta línea OG Kush, con sus dos sexos, y un THC alto del 22 al 24%.

Al ser regular, es la opción de quien quiere criar, conservar la línea pura del SFV OG y producir sus propias semillas a partir de ejemplares seleccionados. Frente a la versión feminizada, más orientada a un efecto elevado, esta regular mantiene el carácter más relajante y corporal del OG original, ideal para el cultivador experto que valora esta genética.

Semillas regulares: por qué elegirlas

Una semilla regular es la semilla original de la naturaleza: puede desarrollarse como planta que produce cogollos o como planta que produce polen. Esa es su gran ventaja para quien quiere criar, porque necesitas ambos para reproducir una variedad y crear semillas nuevas.

Con San Fernando Valley Regular, esto significa tener en tus manos la genética pura y sin manipular de un clásico OG Kush, ideal para conservar la línea, buscar fenotipos y hacer tus propios cruces. Es la elección natural para cultivadores experimentados y criadores que valoran el control total sobre su banco de genética personal.

Cómo identificar el sexo de la planta

Con una semilla regular, el primer paso del cultivo es identificar el sexo de cada planta. Se hace observando los preflores que aparecen en las axilas, donde la rama se une al tallo, unas semanas después de pasar a floración o cuando la planta madura lo suficiente en vegetativo.

Para identificar el sexo, fíjate en esos nudos: unas plantas mostrarán pequeñas bolsitas redondeadas y otras mostrarán pistilos, esos pelillos blancos que anuncian los cogollos. Identificar el sexo a tiempo te permite separar cada grupo según tu objetivo, ya sea producir flores, guardar polen o preparar un cruce concreto.

Selección de madres y cruces

Una vez que has aprendido a identificar el sexo, llega la parte más interesante para el criador: la selección. Elige como madres las plantas que muestren la mejor estructura, resina, aroma cítrico y potencia, y consérvalas mediante esquejes para replicar sus virtudes en futuros cultivos.

Para un cruce, guarda el polen de la mejor planta productora de polen y aplícalo sobre una rama concreta de tu madre elegida. Así obtendrás semillas regulares con la genética que a ti te interesa. Con San Fernando Valley Regular, ese trabajo de selección te permite fijar y mejorar los rasgos de esta legendaria línea OG.

Efecto relajante, potente y corporal

Su efecto es una de sus grandes bazas. Con su dominancia índica del 60% y un THC alto, del 22 al 24%, San Fernando Valley Regular ofrece un colocón potente, relajante y muy corporal, con esa sensación pesada y calmante tan característica del OG Kush, ideal para desconectar y aliviar la tensión.

Es un efecto fuerte pero placentero, perfecto para el final del día y los momentos de descanso. Se le atribuyen propiedades para aliviar la fatiga, los espasmos musculares y el estrés. Su potencia y su carácter relajante la convierten en una favorita de los amantes de las genéticas OG clásicas.

Sabor y aroma: cítrico, terroso y dulce

El sabor es complejo y con carácter: cítrico y a limón, con un fondo terroso y un toque dulce, ese perfil OG Kush tan reconocible. Es un sabor potente y con personalidad, que combina el frescor cítrico con las notas profundas de tierra, muy fiel a su herencia californiana.

Su perfil de terpenos aporta esa complejidad. El limoneno da el matiz cítrico y realza el ánimo; el mirceno redondea el fondo terroso y balsámico y refuerza su carácter relajante; el humuleno aporta notas herbales y amaderadas; y el cariofileno suma un toque especiado. Ese conjunto hace de San Fernando Valley Regular una variedad muy aromática, con un olor intenso que conviene controlar en interior.

Germinación y primeras semanas

Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a una maceta pequeña con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.

Durante las primeras semanas, en fase de crecimiento vegetativo, dale 18 horas de luz diarias, riegos moderados y un abonado suave rico en nitrógeno. Es el momento de que forme una buena estructura de ramas y, si vas a criar, de que empieces a observar los primeros indicios para identificar el sexo de cada planta.

CaracterísticaDato de San Fernando Valley Regular
Tipo de semillaRegular (ambos sexos)
Genética60% índica / 40% sativa
LinajeProgenitor OG × San Fernando Valley
THC / CBD22-24% (alto) / bajo
TerpenosLimoneno, mirceno, humuleno, cariofileno
SaboresCítrico, terroso, dulce
EfectosRelajante, potente, corporal
Floración8-10 semanas
AlturaHasta 1,5 m
Rendimiento450-500 g/m² interior / 450-500 g/planta exterior
Clima / CosechaTemplado / octubre
DificultadMedia

Cómo cultivar San Fernando Valley Regular en interior

En interior rinde de 450 a 500 g/m², una producción alta con cogollos compactos, densos y muy resinosos. Su porte medio, de hasta 1,5 m, se maneja bien en armario, con la estructura robusta de un OG índica. Con el cambio a 12 horas de luz, entra en floración y desarrolla toda su carga de resina.

Le va bien una maceta de 11 a 18 litros, un sustrato aireado con perlita o fibra de coco, y una temperatura de 20 a 26 °C, con una humedad del 40 al 50% en floración. El SCROG le sienta muy bien para igualar la altura de los cogollos. El filtro de carbono es muy recomendable por su intenso aroma cítrico.

Cómo cultivar San Fernando Valley Regular en exterior

Al aire libre rinde de 450 a 500 gramos por planta, una cosecha muy generosa. Le va el clima templado y cálido, con la cosecha lista para octubre, cuando termina su floración. Con sol directo y una maceta amplia o plantada en suelo, forma una planta robusta, resinosa y muy productiva.

Su porte medio la hace manejable, aunque agradece espacio para desplegar sus ramas y engordar sus cogollos. Por la densidad de sus flores índica, vigila la humedad en la recta final de la floración para prevenir el moho y la botritis, ventilando bien la planta, sobre todo en zonas húmedas.

¿Qué altura alcanza San Fernando Valley Regular?

Es una planta de porte medio: alcanza hasta 1,5 m, con una estructura compacta y robusta propia de su dominancia índica y su herencia OG Kush. Es un porte cómodo tanto en interior como en exterior, fácil de manejar en la mayoría de los espacios, sin el estiramiento excesivo de las sativas puras.

Aun así, agradece las técnicas de control, como el LST o el SCROG, para abrir el dosel y mejorar la entrada de luz a los cogollos bajos. Si la cultivas al aire libre, dale espacio suficiente para que despliegue su estructura y aproveche bien la luz solar directa en todas sus ramas.

Ciclo de vida y abonado

La floración dura de 8 a 10 semanas, un plazo moderado y fiable. En vegetativo pide más nitrógeno para formar estructura; al pasar a floración, gira hacia el fósforo y el potasio para engordar los cogollos y sacar toda su resina, con ese perfil cítrico y terroso que se intensifica al final.

Ajusta las dosis a la respuesta de la planta y vigila el pH del agua y del sustrato para evitar bloqueos de nutrientes. Las dos últimas semanas, solo agua para hacer un buen lavado de raíces, limpiar sabores y realzar ese perfil cítrico, terroso y dulce en la cata final.

Plagas, enfermedades y control de olores

Es una planta robusta y resistente, con la fuerza y la estabilidad que le da su herencia OG Kush. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, aplica neem en las primeras semanas y coloca trampas cromáticas para adelantarte a las plagas.

Por la densidad de sus cogollos índica, vigila la humedad al final de la floración para evitar el moho y la botritis, ventilando bien el cultivo. Su aroma cítrico es notable, así que el filtro de carbono es muy recomendable en interior si buscas discreción.

Cosecha, secado y curado

Corta según el efecto que busques: para un colocón más equilibrado, cosecha con la mayoría de los tricomas lechosos; si prefieres realzar su lado más relajante y corporal, espera a que aparezcan algunos tricomas ámbar.

Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es el que termina de sacar ese sabor cítrico, terroso y dulce, suaviza el humo y conserva mejor su rico abanico de terpenos.

Cultivo exterior de San Fernando Valley Regular en plena floración, buena ramificación y desarrollo uniforme bajo luz natural.

¿Merece la pena cultivar San Fernando Valley Regular?

Si eres criador o amante de las genéticas OG clásicas, es una elección redonda. Reúne un THC alto del 22 al 24%, un efecto potente y relajante, un sabroso perfil cítrico y terroso, un buen rendimiento y la genética pura de una regular para reproducir y seleccionar. Puedes verla junto a otras semillas regulares del catálogo.

Su gran ventaja es conservar la genética original del legendario SFV OG de California con sus dos sexos, ideal para criar y crear tus propias semillas. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de San Fernando Valley Regular.

Preguntas frecuentes sobre la San Fernando Valley Regular

¿La San Fernando Valley Regular es sativa o índica?

Es mayormente índica, con un 60% índica y un 40% sativa. Su efecto lo refleja: un colocón potente, relajante y muy corporal, con esa sensación pesada y calmante tan característica del OG Kush, ideal para desconectar y aliviar la tensión. Es un efecto fuerte pero placentero, perfecto para el final del día y los momentos de descanso.

¿A qué sabe la San Fernando Valley Regular?

A cítrico y limón, con un fondo terroso y un toque dulce, ese perfil OG Kush tan reconocible. Se apoya en terpenos como el limoneno, el mirceno y el humuleno. Es un sabor potente y con personalidad, que combina el frescor cítrico con notas de tierra, y un buen curado en botes de cristal realza todos sus matices.

¿Por qué elegir semillas regulares de San Fernando Valley?

Las semillas regulares dan plantas de ambos sexos, así que son la opción ideal si quieres criar. Te permiten seleccionar madres, guardar polen y producir tus propias semillas conservando la genética pura de este legendario OG Kush californiano. Es la elección natural para cultivadores experimentados que valoran el control total sobre su banco de genética.

¿Cuánto tarda en florecer la San Fernando Valley Regular?

Su floración dura de 8 a 10 semanas, un plazo moderado y fiable. En interior controlas el inicio pasando a 12 horas de luz; en exterior, en clima templado, la cosecha está lista para octubre. Durante ese tiempo desarrolla cogollos compactos y muy resinosos, muy valorados por su potencia y su carácter OG.

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