Cómo cultivar la semilla Jilly Bean Regular
Jilly Bean Regular es una semilla regular de dominancia sativa (60% sativa / 40% índica) que cruza la Orange Velvet con la Space Queen. Alcanza un THC medio-alto, del 21 al 23%, con un 2% de CBD, un sabor tropical a mango con fondo herbal y a pino, y un efecto feliz, social y relajado. Es una planta compacta, de unos 120 cm, que florece en 8 a 10 semanas y da cosechas enormes al aire libre.
Tiene dos grandes señas. Primera: es una semilla regular, la elección de los criadores que quieren cruzar y conservar genética. Segunda: su sabor tropical a mango y su efecto diurno, alegre y creativo. Esta guía se centra en eso: en cómo cultivar una regular, identificar el sexo y aprovechar su sabor afrutado y su gran producción.
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Hippo High
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THC | 30% - 32% (Alto) |
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Tipo | Feminizada |
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Rendimiento | Alto |
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Fenotipo | 30% Indica / 70% Sativa |
Future #1
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THC | 30% - 37% (Alto) |
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Tipo | Feminizada |
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Rendimiento | Alto |
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Fenotipo | 50% Indica / 50% Sativa |
Genética y linaje: Orange Velvet y Space Queen
Jilly Bean Regular es un cruce estadounidense muy querido. La Orange Velvet aporta su dulzor afrutado y ese carácter tropical a mango y naranja; y la Space Queen suma potencia, vigor y un lado sativa estimulante. El resultado es un híbrido sabroso, energético y equilibrado, popular en toda Norteamérica y Europa por su perfil de terpenos tan particular.
La encuentras entre las semillas regulares y las semillas sativas. Comparte la herencia de la Orange Velvet con otras del catálogo, como la Agent Orange Regular, aunque su sabor a mango y su efecto diurno la hacen única.
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Sabor tropical a mango: el toque Jilly Bean
Aquí está una de sus grandes bazas. El sabor de Jilly Bean es su sello: un perfil tropical y afrutado, con el mango en primer plano y un dulzor a naranja heredado de la Orange Velvet, rematado por un fondo herbal y a pino que le da frescura. Es goloso pero con carácter, muy veraniego y agradable.
Ese sabor a mango, apoyado en terpenos como el limoneno y el mirceno, se conserva muy bien con un buen curado. Sobre unos cogollos resinosos, hace de Jilly Bean una de las variedades más sabrosas y refrescantes para el paladar afrutado.
Semillas regulares: la elección de los criadores
A diferencia de las feminizadas, una semilla regular da plantas macho y hembra, tal como salen en la naturaleza. Puede parecer un inconveniente, pero es justo lo que buscan los criadores: las plantas macho aportan el polen para hacer cruces, crear nuevas variedades y producir tus propias semillas.
En una genética tan sabrosa como Jilly Bean, ese formato cobra sentido: te permite seleccionar y conservar tu propio fenotipo y criar con él. Muchos cultivadores consideran, además, que las regulares dan plantas más vigorosas y estables. Si solo buscas cogollos, tendrás que identificar el sexo y quedarte con las hembras; si quieres criar, es la base perfecta. Por eso es una variedad pensada para quien ya tiene algo de experiencia.
Cómo identificar el sexo de las plantas
Al ser regular, el paso clave es identificar el sexo antes de la floración, sobre todo si tu objetivo son los cogollos. Las plantas muestran su sexo al empezar a florecer, en los nudos, donde se une la rama al tallo: las hembras sacan pistilos, unos pelillos blancos, y los machos, unos pequeños sacos redondeados de polen.
Si no vas a criar, separa las plantas macho antes de que abran esos sacos, para que no polinicen a las hembras y estas produzcan cogollos sin semillas. Si quieres hacer tus propios cruces, deja que un macho seleccionado polinice a la hembra elegida. Esa flexibilidad es la gran ventaja de una semilla regular.
Sativa diurna, social y de gran cosecha en exterior
Su otra gran seña es el efecto y la producción. Con un 60% sativa y un THC del 21 al 23%, ofrece un subidón estimulante, eufórico y feliz, que despierta la creatividad y las ganas de socializar, con un fondo relajante suave que evita la sobreestimulación. Es una variedad claramente diurna, ideal para mantenerse activo y de buen ánimo.
Y a ese efecto suma una producción espectacular al aire libre: puede dar hasta 1000 gramos por planta, una barbaridad para su porte compacto de unos 120 cm. Esa combinación de tamaño manejable y cosecha enorme la hace muy atractiva para el cultivo exterior.
Germinación y fase vegetativa
Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.
En vegetativo crece vigorosa aunque de porte contenido. Es buen momento para trabajarla con topping o LST y preparar una buena base de ramas para su gran producción, y también para ir observando los nudos de cara a identificar el sexo en cuanto empiece a mostrarlo.
| Característica | Dato de Jilly Bean Regular |
|---|---|
| Tipo de semilla | Regular (macho y hembra) |
| Genética | 60% sativa / 40% índica |
| Linaje | Orange Velvet × Space Queen |
| THC / CBD | 21–23% (medio-alto) / 2% |
| Terpenos | Mirceno, limoneno, pineno, cariofileno |
| Sabores | Mango, herbal, pino |
| Efectos | Feliz, social, relajado |
| Floración | 8–10 semanas |
| Altura | ~120 cm |
| Rendimiento | 450 g/m² interior · hasta 1000 g/planta exterior |
| Clima / Cosecha | Templado / octubre |
| Dificultad | Media, para cultivadores con algo de experiencia |
Cómo cultivar Jilly Bean Regular en interior
En interior rinde alrededor de 450 g/m², con cogollos resinosos y muy sabrosos. Su porte compacto, de unos 120 cm, la hace fácil de controlar en la mayoría de armarios.
El método SCROG le va de maravilla para igualar el dosel y aprovechar la luz. Con 18 horas de luz en vegetativo, el cambio a 12/12 para florecer, una temperatura de 20 a 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración, sacas su mejor versión. El filtro de carbono es recomendable por su aroma afrutado.
Cómo cultivar Jilly Bean Regular en exterior
Aquí es donde impresiona: al aire libre puede dar hasta 1000 gramos por planta, una cifra enorme. Cosecha hacia mediados de octubre, así que dale una temporada larga y soleada. Le va el clima templado y mediterráneo.
Con espacio, buen sol y una maceta amplia, aprovecha todo su potencial productivo. Conviene algún tutor para sus ramas cargadas de cogollos. Su porte compacto la hace bastante discreta, y conviene vigilar la humedad en la recta final del ciclo.
¿Qué altura alcanza Jilly Bean Regular?
Ronda los 120 cm, una altura baja y muy manejable, poco habitual en una sativa, lo que la hace cómoda de cultivar en espacios reducidos, tanto en interior como en exterior.
Al ser fotoperiódica, admite bien las técnicas de control: un topping temprano, LST o SCROG reparten la energía entre varias ramas y, en una planta tan productiva, ayudan a sacar el máximo partido a sus cogollos. En interior, ese ajuste marca la diferencia.
Floración y abonado
La floración dura de 8 a 10 semanas, un plazo moderado y cómodo. En ese tramo la planta forma cogollos resinosos, con ese aroma tropical a mango que se intensifica.
En abonado, nitrógeno alto en vegetativo y giro al fósforo y potasio en floración para engordar los cogollos. Por su gran producción agradece un aporte constante, pero sin excesos. Las dos últimas semanas, solo agua para limpiar sabores y realzar su perfil afrutado.
Plagas, enfermedades y control de olores
Es una planta robusta y resistente, de crecimiento fiable, lo que la hace muy agradecida. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem en vegetativo y trampas cromáticas.
Sus cogollos piden vigilar la humedad al final para evitar el moho. Su aroma afrutado es notable en floración, así que el filtro de carbono es recomendable en interior si buscas discreción.
Cosecha, secado y curado
Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos. Para una sativa como esta, cosechar mayormente lechosa conserva su chispa energética y su frescor afrutado.
Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es el que termina de sacar ese sabor tropical a mango y suaviza el humo.
Esquejes, madres y cruces
Al ser fotoperiódica, puedes clonar tu mejor hembra y conservarla como planta madre, algo muy útil en una regular para no perder un fenotipo que te haya gustado.
Corta un esqueje de 10 a 15 cm de una rama lateral, sella en bisel bajo un nudo, moja en hormona de enraizamiento y planta en lana de roca húmeda entre 22 y 25 °C bajo cúpula. En una o dos semanas enraíza. Y si te animas a criar, guarda el polen de un macho seleccionado para hacer tus propios cruces con esta sabrosa genética: esa es la gran gracia de una variedad regular.

¿Merece la pena cultivar Jilly Bean Regular?
Si eres criador o cultivador con algo de experiencia y buscas una sativa sabrosa, diurna y muy productiva en exterior, es una elección muy atractiva. Reúne un sabor tropical a mango, un efecto alegre y social, un THC medio-alto, una cosecha enorme al aire libre y un formato regular ideal para criar. Está entre las semillas sativas más sabrosas del catálogo.
Sus dos cosas a tener en cuenta son el trabajo extra de identificar el sexo y que está más pensada para quien disfruta criando, propios de una regular. Justo por eso es una variedad para quien quiere algo más que cogollos. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de Jilly Bean Regular.
Preguntas frecuentes sobre la Jilly Bean Regular
¿Qué diferencia hay entre una semilla regular y una feminizada?
Una semilla regular, como esta, da plantas macho y hembra, tal como en la naturaleza; una feminizada da casi siempre plantas hembra. Las regulares son la elección de los criadores porque los machos aportan el polen para hacer cruces y producir semillas, y suelen dar plantas muy vigorosas y estables para seleccionar madres.
¿Cómo sé si mi planta es macho o hembra?
Fíjate en los nudos, donde se une la rama al tallo, al empezar la floración: las hembras sacan pistilos, unos pelillos blancos, y los machos, unos pequeños sacos de polen. Si solo quieres cogollos, separa las plantas macho antes de que abran esos sacos para que no polinicen a las hembras.
¿A qué sabe la Jilly Bean Regular?
A mango tropical, con un dulzor a naranja heredado de la Orange Velvet y un fondo herbal y a pino que le da frescura. Es un perfil afrutado, goloso y muy veraniego, apoyado en terpenos como el limoneno. Un buen curado en botes de cristal termina de realzar ese sabor tropical.
¿La Jilly Bean Regular es sativa o índica?
Es un híbrido de dominancia sativa, con un 60% sativa y un 40% índica. Ofrece un subidón estimulante, eufórico y feliz, que despierta la creatividad y las ganas de socializar, con un fondo relajante suave. Es una variedad claramente diurna, ideal para mantenerse activo y de buen ánimo.


