Monkey OG en proceso de manicurado con cogollo resinoso.

Cómo cultivar la variedad Monkey OG: Guía de Élite

Monkey OG es una semilla feminizada de dominancia índica (60% índica / 40% sativa) que cruza la Banana Kush con la OG Banana. Alcanza un THC alto, del 23 al 26%, con un 2% de CBD, un sabor a plátano, terroso y afrutado, y un efecto eufórico, feliz y creativo. Es una planta compacta, de unos 120 cm, que florece en 8 a 10 semanas y da cosechas muy generosas en exterior.

Su gran seña es el sabor: un plátano dulce y tropical poco común, herencia de sus dos padres banana, sobre un THC de los más altos del catálogo. Frente a otras índicas terrosas, esta sorprende con su lado goloso y frutal. Esta guía se centra en lo que la distingue: su sabor a plátano, su potencia y su cultivo fácil.

Genética y linaje: Banana Kush y OG Banana

Monkey OG nace de cruzar la Banana Kush con la OG Banana, dos genéticas estadounidenses de perfil frutal y potente. De ambas hereda ese inconfundible sabor a plátano, la resina abundante de la familia OG Kush y una potencia notable. El resultado es una índica muy resinosa, sabrosa y de alto THC.

La encuentras entre las semillas feminizadas y las semillas índicas, y forma parte de las variedades Kush por su lado OG. Comparte apellido y espíritu goloso con otras del catálogo, como la Grease Monkey, aunque su marcado sabor a plátano la hace única.

El sabor a plátano, su gran distintivo

Aquí está lo que la separa del resto. No es habitual encontrar un plátano tan claro en el cannabis, y Monkey OG lo lleva por partida doble, de sus padres Banana Kush y OG Banana. Es un sabor dulce, tropical y muy goloso, sobre un fondo terroso que le da cuerpo.

A ese perfil frutal se suma un THC de los más altos, del 23 al 26%, y unos cogollos densos cubiertos de resina. Es la elección para quien busca una índica sabrosa y potente, distinta de las clásicas terrosas o cítricas.

Semillas feminizadas: qué son y qué ventajas tienen

Una semilla feminizada está seleccionada para que todas las plantas florezcan y produzcan cogollos, sin sorpresas ni descartes. Es la opción más práctica y rentable para quien cultiva pensando en la cosecha, porque cada planta suma.

Al ser fotoperiódica, florece cuando las horas de luz bajan (o cuando pasas a 12/12 en interior), lo que te deja controlar el tamaño y el momento de la cosecha. Esa previsibilidad, unida a su resistencia, la hace muy cómoda incluso para quien empieza.

Sabor y efecto: plátano dulce y euforia feliz

El sabor es goloso y tropical: plátano dulce en primer plano, con un fondo terroso y afrutado que lo redondea. Es un perfil original y muy reconocible, herencia de su doble genética banana, que gana matices con un buen curado.

El efecto sorprende para una índica tan potente. Con un THC alto, del 23 al 26%, ofrece una euforia feliz y creativa que levanta el ánimo, sobre una relajación corporal reconfortante propia de su dominancia índica. Es una experiencia equilibrada y placentera, ideal para desconectar con buen humor. Por su potencia, si tienes poca tolerancia, dosifica con cabeza.

Germinación y fase vegetativa

Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.

En vegetativo crece robusta y compacta, con un tamaño muy manejable y predecible. Es buen momento para trabajarla con topping o LST y preparar una buena estructura de ramas, sobre todo si vas a cultivarla en interior, donde su porte contenido es una ventaja.

CaracterísticaDato de Monkey OG
Tipo de semillaFeminizada
Genética60% índica / 40% sativa
LinajeBanana Kush × OG Banana
THC / CBD23–26% (alto) / 2%
TerpenosLimoneno, linalool, terpineol, terpinoleno
SaboresPlátano, terroso, afrutado
EfectosEufórico, feliz, creativo
Floración8–10 semanas
Altura~120 cm
Rendimiento~400 g/m² interior · 800–1.000 g/planta exterior
Clima / CosechaTemplado / octubre
DificultadFácil, apta para principiantes

Cómo cultivar Monkey OG en interior

En interior su producción es media: rinde alrededor de 400 g/m², con cogollos densos y muy resinosos. Su porte compacto, de unos 120 cm, y su crecimiento predecible la hacen facilísima de controlar en cualquier armario.

Con 18 horas de luz en vegetativo, el cambio a 12/12 para florecer, una temperatura de 20 a 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración, sacas su mejor versión. Un poco de LST o algo de SCROG ayudan a igualar el dosel y a sacar más de esa producción. El filtro de carbono es recomendable por su aroma.

Cómo cultivar Monkey OG en exterior

Al aire libre es donde asombra: puede dar de 800 a 1.000 gramos por planta, una cosecha descomunal para una planta tan compacta. Cosecha sobre octubre, así que dale una temporada larga y soleada. Le va el clima templado y mediterráneo.

Su tamaño contenido la hace muy discreta y fácil de ubicar, incluso en terrazas y jardines pequeños. Conviene una maceta amplia y algún tutor para sostener sus ramas cargadas de cogollos densos. Vigila la humedad en la recta final del ciclo por sus flores compactas.

¿Qué altura alcanza Monkey OG?

Ronda los 120 cm, una altura baja y muy manejable, con la estructura compacta típica de una índica. Es cómoda para casi cualquier espacio y, aun así, capaz de producir muchísimo al aire libre.

Al ser fotoperiódica, admite bien las técnicas de control: un topping temprano, LST o SCROG reparten la energía entre varias ramas y ayudan a sacar más partido a sus cogollos resinosos. En interior, ese ajuste marca la diferencia en la cosecha final.

Floración y abonado

La floración dura de 8 a 10 semanas, un plazo corto y cómodo. En ese tramo la planta forma cogollos densos y cubiertos de resina, y empieza a desprender ese aroma dulce a plátano tan característico.

En abonado, nitrógeno alto en vegetativo y giro al fósforo y potasio en floración para engordar los cogollos. Un aporte equilibrado y sin excesos le basta para dar lo mejor. Las dos últimas semanas, solo agua para limpiar sabores y realzar su perfil frutal.

Plagas, enfermedades y control de olores

Es una planta robusta y resistente, de crecimiento fiable, lo que la hace muy agradecida. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem en vegetativo y trampas cromáticas.

Sus cogollos densos piden vigilar la humedad al final para evitar el moho. Su aroma es notable en floración, así que el filtro de carbono es recomendable en interior si buscas discreción.

Cosecha, secado y curado

Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos con algún ámbar. Para conservar su lado eufórico y su frescor frutal, cosecha con pocos ámbar; si prefieres reforzar el relax corporal, deja madurar un poco más.

Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es el que termina de sacar ese dulce sabor a plátano.

Clones y extracciones

Al ser fotoperiódica, puedes clonar tu mejor planta.

Corta un esqueje de 10 a 15 cm de una rama lateral, sella en bisel bajo un nudo, moja en hormona de enraizamiento y planta en lana de roca húmeda entre 22 y 25 °C bajo cúpula. En una o dos semanas enraíza, y así conservas ese fenotipo tan sabroso sin volver a germinar.

Y su resina abundante da mucho juego en extracciones: el recorte y los cogollos dan para hachís, bubble hash o rosin, donde ese perfil dulce a plátano se conserva de maravilla; los restos leñosos, al compost.

Plantas jóvenes de cannabis Monkey OG creciendo en sustrato bajo paneles LED, con tallos rectos, hojas verdes saludables y desarrollo homogéneo propio de una fase vegetativa controlada.

¿Merece la pena cultivar Monkey OG?

Si buscas una índica potente con un sabor diferente, es una elección muy atractiva. Reúne un inconfundible sabor a plátano, un THC de los más altos, un efecto eufórico y feliz, y una gran cosecha en exterior, en una feminizada fácil y apta para principiantes. Está entre las semillas con alto THC más golosas del catálogo.

Su único punto a tener en cuenta es su potencia: con un 23 a 26% de THC, conviene dosificar con cabeza si tienes poca tolerancia. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de Monkey OG.

Preguntas frecuentes sobre la Monkey OG

¿La Monkey OG es índica o sativa?

Es mayormente índica, con un 60% índica y un 40% sativa. Aun siendo potente, su efecto es eufórico, feliz y creativo, que levanta el ánimo sobre una relajación corporal reconfortante. Es una experiencia equilibrada y placentera, ideal para desconectar con buen humor al final del día.

¿A qué sabe la Monkey OG?

A plátano dulce, con un fondo terroso y afrutado que lo redondea. Es un sabor tropical y muy goloso, poco habitual en el cannabis, herencia de su doble genética banana: Banana Kush y OG Banana. Un buen curado en botes de cristal termina de realzar ese dulce sabor a plátano.

¿Cuánto THC tiene la Monkey OG?

Un THC alto, del 23 al 26%, de los más altos del catálogo. Es una variedad potente, así que si tienes poca tolerancia conviene dosificar con cabeza. Aun así, su efecto es equilibrado y feliz, no abrumador, lo que la hace disfrutable tanto para expertos como para quien empieza con calma.

¿Es la Monkey OG apta para principiantes?

Sí, es robusta, resistente y de crecimiento fiable, con un porte compacto muy manejable, y al ser feminizada todas las plantas dan cogollos. Su floración corta la hace muy agradecida. Lo único a tener en cuenta es su alto THC, así que conviene ir con calma con las cantidades.

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