Cómo cultivar la variedad San Fernando Valley Auto: Guía de Élite
San Fernando Valley Auto es una semilla autofloreciente mayormente índica (70% índica / 30% sativa) que cruza la SFV OG con una Afghani y ruderalis. Alcanza un THC medio, del 14 al 20%, con un 0,5% de CBD, un sabor cítrico y a pino, y un efecto relajante, somnoliento y con un punto feliz. Es una planta de porte medio, de unos 150 cm, que completa su ciclo en 8 a 10 semanas.
Su gran seña es la genética: lleva la esencia de la legendaria San Fernando Valley OG Kush de California a una autofloreciente fácil de cultivar. Frente a otras autos, esta conserva el sabor cítrico y a pino y la potencia relajante de la OG original. Esta guía se centra en lo que la distingue: su herencia SFV OG, su relax nocturno y las claves de un cultivo auto.
Recommended Strains
San Fernando Valley Auto
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THC | 14% - 20% (Medio) |
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Tipo | Autofloreciente |
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Rendimiento | Bajo |
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Fenotipo | 70% Indica / 30% Sativa |
San Fernando Valley OG Kush
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THC | 22% - 25% (Alto) |
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Tipo | Feminizada |
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Rendimiento | Bajo |
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Fenotipo | 70% Indica / 30% Sativa |
Genética y linaje: SFV OG y Afghani
San Fernando Valley Auto nace de cruzar la SFV OG, un fenotipo mítico de la OG Kush californiana, con una Afghani y añadir ruderalis para convertirla en autofloreciente. La SFV OG aporta su sabor cítrico y a pino y su potencia; la Afghani, su cuerpo índica denso y su resistencia; y la ruderalis, la floración automática y un ciclo corto. El resultado es una auto OG resinosa, relajante y muy fácil.
La encuentras entre las semillas autoflorecientes y las semillas índicas, y forma parte de las variedades Kush por su lado OG. Comparte carácter OG con otras autos del catálogo, como la Tahoe OG Auto, y desciende de la mítica OG Kush, aunque su fenotipo San Fernando Valley la hace única.
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La auténtica OG Kush californiana en versión auto
Aquí está lo que la separa del resto. La San Fernando Valley OG es uno de los cortes de OG Kush más buscados de California, famoso por su sabor cítrico a pino y su potencia. Esta auto captura esa esencia en un formato rápido y sin complicaciones.
Es la opción ideal para quien quiere el carácter clásico de la OG Kush pero con la comodidad de una autofloreciente: cogollos densos y resinosos que reflejan su herencia OG tanto en aroma como en efecto, listos en 8 a 10 semanas.
Semillas autoflorecientes: qué son y qué ventajas tienen
Una autofloreciente florece sola con la edad, sin depender del cambio de horas de luz, gracias a su gen ruderalis. No hay que ajustar el fotoperiodo: la planta pasa a floración por su cuenta.
Eso se traduce en un ciclo corto, de 8 a 10 semanas desde la germinación hasta la cosecha, y en la posibilidad de encadenar varias cosechas al año. Es el formato más cómodo para empezar y para quien quiere cortar pronto sin complicaciones de calendario.
Sabor y efecto: cítrico, pino y relax nocturno
El sabor es clásico OG: cítrico y fresco, con un fondo de pino que le da carácter. Es un perfil intenso y reconocible, muy fiel a la SFV OG, que gana matices con un buen curado.
El efecto acompaña a su dominancia índica. Con un THC medio, del 14 al 20%, ofrece un colocón corporal profundo y relajante que alivia la tensión, acompañado de una ligera euforia feliz, y va derivando hacia la somnolencia. Es potente pero no abrumador, ideal para la tarde y la noche, el estrés, el dolor y el descanso.
Germinación y primeras semanas
Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.
Con las autos, un consejo clave: planta directamente en la maceta definitiva y evita trasplantes, porque su ciclo es corto y no les gusta el estrés. Las primeras semanas son decisivas, así que dale luz suficiente desde el principio y riegos suaves, sin pasarte, para que arranque fuerte.
| Característica | Dato de San Fernando Valley Auto |
|---|---|
| Tipo de semilla | Autofloreciente |
| Genética | 70% índica / 30% sativa |
| Linaje | SFV OG × Afghani × Ruderalis |
| THC / CBD | 14–20% (medio) / 0,5% |
| Terpenos | Limoneno, borneol, canfeno, terpineol |
| Sabores | Cítrico, pino |
| Efectos | Relajante, somnoliento, feliz |
| Floración | 8–10 semanas (de semilla a cosecha) |
| Altura | ~150 cm |
| Rendimiento | 250–300 g/m² interior · 550–600 g/planta exterior |
| Clima / Cosecha | Templado / toda la temporada |
| Dificultad | Fácil, apta para principiantes |
Cómo cultivar San Fernando Valley Auto en interior
En interior su producción es moderada: rinde de 250 a 300 g/m², con cogollos densos y muy resinosos. La calidad prima sobre la cantidad, así que merece la pena exprimir cada planta. Con un porte medio de unos 150 cm, se controla bien en la mayoría de armarios.
Al ser auto, funciona bien con un fotoperiodo generoso, de 18 a 20 horas de luz durante todo el ciclo. Mantén entre 20 y 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración. Un poco de LST suave abre el dosel y ayuda a compensar su producción más contenida. El filtro de carbono es recomendable por su aroma OG.
Cómo cultivar San Fernando Valley Auto en exterior
Al aire libre es donde más produce: puede dar de 550 a 600 gramos por planta, una cosecha muy generosa. Y al florecer por edad, puedes plantarla casi en cualquier momento de la temporada cálida y encadenar varias cosechas al año.
Le va el clima templado y mediterráneo, con veranos soleados. Su porte medio la hace discreta y fácil de ubicar. Conviene una maceta amplia para que exprese todo su potencial. Vigila la humedad en la recta final por sus cogollos densos.
¿Qué altura alcanza San Fernando Valley Auto?
Ronda los 150 cm, una altura media y manejable, con una estructura compacta y robusta propia de su herencia OG y afgana. Es cómoda para interiores que no sean muy bajos y para quien quiere una buena cosecha sin una planta enorme.
Como su ciclo es corto y no admite podas agresivas, lo mejor es un LST suave los primeros días para repartir la energía entre varias ramas. En una auto, ese pequeño ajuste temprano es más que suficiente para mejorar la cosecha.
Floración y abonado
La floración llega sola a las pocas semanas de vida y el ciclo completo se cierra en 8 a 10 semanas. En ese tramo la planta forma cogollos densos y resinosos, y desprende su aroma cítrico y a pino tan característico de la OG.
En abonado, ve con suavidad: las autos piden dosis más bajas que las fotoperiódicas. Nitrógeno moderado al principio y giro al fósforo y potasio en floración, siempre sin excesos. Los últimos días, solo agua para limpiar sabores.
Plagas, enfermedades y control de olores
Es una planta robusta y resistente, con la fiabilidad de su genética afgana y OG, y su ciclo corto reduce la exposición a problemas. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem en vegetativo y trampas cromáticas.
Sus cogollos densos piden vigilar la humedad al final para evitar el moho. Su aroma OG es notable en floración, así que el filtro de carbono es recomendable en interior si buscas discreción.
Cosecha, secado y curado
Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos con algún ámbar. Para una índica como esta, dejar algo más de ámbar acentúa su efecto relajante y somnífero.
Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es el que termina de sacar ese frescor cítrico y a pino, y suaviza el humo.
Extracciones y varias cosechas al año
Sus cogollos resinosos, herencia de la OG Kush, dan mucho juego en extracciones.
El recorte y los cogollos pequeños dan para hachís, bubble hash o rosin, donde ese perfil OG cítrico se conserva muy bien; también sirven para comestibles, y los restos leñosos, al compost.
Y como es autofloreciente, en lugar de clonar puedes sembrar de forma escalonada: al florecer por edad, encadenas varias tandas a lo largo de la temporada y tienes cogollos frescos casi todo el año sin depender del calendario de luz.

¿Merece la pena cultivar San Fernando Valley Auto?
Si buscas el carácter clásico de la OG Kush en una auto fácil, es una elección muy acertada. Reúne la herencia de la mítica SFV OG californiana, un sabor cítrico y a pino, un efecto relajante ideal para la noche y un ciclo corto, en una autofloreciente apta para principiantes. Está entre las semillas autoflorecientes con más solera del catálogo.
Su único punto a tener en cuenta es su producción contenida en interior, donde la calidad prima sobre la cantidad; al aire libre, en cambio, es muy generosa. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de San Fernando Valley Auto.
Preguntas frecuentes sobre la San Fernando Valley Auto
¿La San Fernando Valley Auto es índica o sativa?
Es mayormente índica, con un 70% índica y un 30% sativa. Su efecto es un colocón corporal profundo y relajante, con una ligera euforia feliz que deriva hacia la somnolencia. Es ideal para la tarde y la noche, el estrés y el descanso, sin resultar abrumador.
¿Qué genética tiene la San Fernando Valley Auto?
Cruza la SFV OG, un fenotipo legendario de la OG Kush californiana, con una Afghani y ruderalis. De ahí hereda el sabor cítrico y a pino y la potencia de la OG original, el cuerpo índica de la Afghani y la floración automática de la ruderalis. Es la OG Kush en formato auto.
¿A qué sabe la San Fernando Valley Auto?
A cítrico y fresco, con un fondo de pino que le da carácter, muy fiel a la SFV OG. Es un perfil clásico OG, intenso y reconocible. Un buen curado en botes de cristal termina de realzar ese frescor cítrico y a pino.
¿Es la San Fernando Valley Auto apta para principiantes?
Sí, es una de las opciones más cómodas para empezar. Al ser autofloreciente, florece sola y no hay que ajustar el fotoperiodo; además es robusta, resistente y de ciclo corto. Solo conviene plantarla en su maceta definitiva, abonar con suavidad y vigilar la humedad al final.


