Cultivo de Original Cheese en interior con iluminación LED.

Cómo cultivar la variedad Original Cheese

Original Cheese es una semilla feminizada de dominancia índica (55% índica / 45% sativa) que rescata el clon legendario de la Cheese del Reino Unido. Alcanza un THC medio, del 16 al 20%, con un 2% de CBD, un sabor auténtico a queso, terroso y penetrante, y un efecto relajante, calmante y sedante, ideal para la noche. Es una planta compacta, de unos 150 cm, que florece en 8 a 10 semanas y rinde mucho.

Es la Cheese de verdad: un raro fenotipo selecto de Skunk #1 nacido a finales de los años 80, con genética de Afganistán, México y Colombia, y madre de toda la familia Cheese. Frente a las versiones afrutadas o de floración rápida, esta apuesta por el funk clásico del queso, sin retoques. Esta guía se centra en lo que la distingue: su herencia legendaria, su sabor puro a queso y el manejo de una feminizada fotoperiódica.

Genética y linaje: la Cheese original del Reino Unido

Original Cheese es la Cheese auténtica, con una historia que se remonta a finales de los años 80 en el Reino Unido. Nació como un raro fenotipo selecto de Skunk #1, con genética que mezcla Afganistán (índica), México (sativa) y Colombia (sativa). De ahí su aroma penetrante, su carácter relajante y ese perfil tan reconocible.

La encuentras entre las semillas feminizadas y las semillas índicas, y forma parte de las variedades Skunk. Frente a las derivadas afrutadas como la Blue Cheese, esta mantiene el sabor a queso puro, sin dulzor añadido.

La madre de toda la familia Cheese

Aquí está su gran sello. La Cheese fue durante años una variedad de clon: el clon original era tan raro y apreciado que se difundió esqueje a esqueje, de cultivador a cultivador, por todo el Reino Unido y más allá. Esa fama la llevó a ganar reconocimiento a nivel mundial y a convertirse en un clásico atemporal.

Con el tiempo, los criadores estabilizaron su genética cruzando la Cheese con otras índicas para poder ofrecerla en semilla. De ahí sale toda una familia enorme: versiones azules, con limón, autoflorecientes o de floración rápida. Cultivar la Original Cheese es volver al origen, a la que empezó todo.

Sabor y efecto: queso puro, terroso y penetrante

El sabor es su firma inconfundible: un queso intenso y maduro, con un fondo terroso y un aroma penetrante y punzante muy característico. Es el funk clásico de la Cheese, sin dulzor ni notas afrutadas, un perfil con mucho carácter que gusta a quien busca lo auténtico.

El efecto acompaña a su dominancia índica. Con un THC medio, del 16 al 20%, y un 2% de CBD, ofrece un colocón corporal profundo, calmante y relajante, muy indicado para la noche, el estrés y el descanso. Su lado sativa, del linaje mexicano y colombiano, añade un punto cerebral ligero que la mantiene equilibrada sin quitarle su carácter de tarde y noche.

Germinación y fase vegetativa

Germina en papel de cocina: dos servilletas húmedas, semillas separadas unos 2 cm, plato tapado y oscuridad entre 21 y 26 °C. La raíz asoma en 24 a 120 horas; luego la pasas a sustrato con la raíz hacia abajo y riegas con agua a pH entre 5,5 y 6,5.

En vegetativo crece compacta y robusta, con una estructura fuerte y tupida típica de su lado índica. Al ser feminizada, todo lo que germine irá a producir cogollos. Un sustrato aireado con perlita, turba o fibra de coco le sienta muy bien para retener la humedad justa y arrancar con fuerza.

CaracterísticaDato de Original Cheese
Tipo de semillaFeminizada
Genética55% índica / 45% sativa
LinajeFenotipo de Skunk #1 (Afganistán × México × Colombia)
THC / CBD16–20% (medio) / 2%
TerpenosCanfeno, cariofileno, linalool, mentol, mirceno, nerolidol, alfa-pineno
SaboresQueso, terroso, penetrante
EfectosCalmante, relajante, somnoliento
Floración8–10 semanas
Altura~150 cm
Rendimiento400–500 g/m² interior · 200–300 g/planta exterior
Clima / CosechaTemplado / octubre
DificultadFácil, apta para principiantes

Cómo cultivar Original Cheese en interior

En interior es muy agradecida por su porte contenido, de unos 150 cm, manejable en la mayoría de armarios. Rinde de 400 a 500 g/m², una cosecha alta para su tamaño, con cogollos densos y muy resinosos.

Con 18 horas de luz en vegetativo, el cambio a 12/12 para florecer, una temperatura de 20 a 26 °C y una humedad del 40 al 50% en floración, sacas su mejor versión. Un poco de LST o poda apical ayuda a abrir el dosel y a igualar los cogollos. Su aroma es muy penetrante, así que el filtro de carbono es casi obligatorio.

Cómo cultivar Original Cheese en exterior

Al aire libre da cosechas de 200 a 300 gramos por planta y cosecha sobre octubre. Le va el clima templado y mediterráneo, con veranos soleados que acompañen su floración.

Su porte compacto la hace discreta y fácil de ubicar, incluso en espacios que no sean grandes. Eso sí, su olor delata: en floración huele muchísimo, así que tenlo en cuenta si buscas discreción. Protégela de la humedad en la recta final por sus cogollos densos.

¿Qué altura alcanza Original Cheese?

Ronda los 150 cm, una altura media y muy manejable, herencia de su lado índica afgano. Es compacta y de estructura tupida, ideal para interiores que no sean muy altos y para quien busca una planta discreta.

Al ser fotoperiódica, admite bien las técnicas de control: un topping temprano o un LST suave reparten la energía entre varias ramas y mejoran la cosecha. En interior, ese pequeño ajuste marca la diferencia para aprovechar la luz.

Floración y abonado

La floración dura de 8 a 10 semanas, un plazo ágil que la hace fiable y rápida para lo que produce. En ese tramo la planta forma cogollos densos y resinosos, con ese aroma a queso penetrante que la delata a distancia.

En abonado, nitrógeno alto en vegetativo y giro al fósforo y potasio en floración para engordar los cogollos. Con su THC medio no es muy exigente, así que un aporte constante y sin excesos basta. Las dos últimas semanas, solo agua para limpiar sabores y que el queso salga limpio.

Plagas, enfermedades y control de olores

Es una planta robusta y resistente, moderadamente fácil de cultivar. Aun así, conviene prevenir: en interior, revisa el envés de las hojas por araña roja y mosca blanca; en exterior, neem en vegetativo y trampas cromáticas.

Sus cogollos densos piden vigilar la humedad al final para evitar el moho. Y su punto flojo es el olor: es de las variedades que más huele en floración, así que el filtro de carbono es imprescindible en interior si quieres pasar desapercibido.

Cosecha, secado y curado

Corta cuando la mayoría de los tricomas estén lechosos con algún ámbar. Para una índica de noche como esta, dejar algo más de ámbar acentúa su efecto relajante y sedante.

Seca las ramas colgadas en oscuridad, entre 18 y 20 °C y un 50 a 55% de humedad, durante una o dos semanas. Después, cura los cogollos en botes de cristal, abriéndolos a diario la primera semana. El curado es clave en la Cheese: es el que redondea ese sabor a queso maduro tan característico.

Clones y extracciones

La Cheese es historia viva del cultivo por esquejes, así que clonarla es casi un homenaje.

Corta un esqueje de 10 a 15 cm de una rama lateral, sella en bisel bajo un nudo, moja en hormona de enraizamiento y planta en lana de roca húmeda entre 22 y 25 °C bajo cúpula. En una o dos semanas enraíza, y así conservas tu mejor fenotipo tal como se conservó el clon original durante décadas.

Y su resina da mucho juego en extracciones: el recorte sirve para hachís, bubble hash o rosin, donde ese perfil a queso y tierra se conserva de maravilla; los restos leñosos, al compost.

Un cultivador recortando un cogollo Original Cheese con tijeras de precisión, retirando hojas amarillentas para mejorar el secado y preservar la calidad aromática de la variedad.

¿Merece la pena cultivar Original Cheese?

Si buscas la Cheese auténtica, con su sabor a queso puro y su relajación de noche, es una elección con mucha historia. Reúne un linaje legendario, un sabor inconfundible, un efecto índica reconfortante y una cosecha alta en 8 a 10 semanas, todo en una feminizada apta para principiantes. Comparte raíz con la versión de floración rápida, la Cheese Fast Version, si tienes prisa por cosechar.

Su único punto a tener en cuenta es el olor, muy intenso, que pide filtro de carbono sí o sí en interior. Puedes ver precio y disponibilidad en la ficha de las semillas de Original Cheese.

Preguntas frecuentes sobre la Original Cheese

¿La Original Cheese es índica o sativa?

Es predominantemente índica, con un 55% índica y un 45% sativa. Su efecto es calmante, relajante y sedante, ideal para la noche, el estrés y el descanso, gracias a su lado afgano. El toque sativa de su linaje mexicano y colombiano añade un punto cerebral ligero que la mantiene equilibrada.

¿A qué sabe la Original Cheese?

A queso intenso y maduro, con un fondo terroso y un aroma penetrante y punzante muy característico. Es el funk clásico de la Cheese, sin dulzor ni notas afrutadas. Un buen curado en botes de cristal es clave para redondear ese sabor a queso tan reconocible.

¿Por qué huele tanto la Original Cheese?

Es una de sus señas de identidad: la Cheese es famosa por su aroma penetrante y punzante, muy intenso en floración. Por eso el filtro de carbono es casi obligatorio en interior si buscas discreción. Ese mismo olor tan potente es también lo que la hace tan apreciada.

¿Es la Original Cheese apta para principiantes?

Sí, es una variedad moderadamente fácil de cultivar, robusta y resistente, que sale adelante sin grandes complicaciones. Al ser feminizada, todas las plantas dan cogollos. Solo conviene controlar bien el olor con un buen filtro de carbono y vigilar la humedad al final por sus cogollos densos.

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